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4. Desde que colaboro con Afroaid, las noticias de las nueve tienen nombre propio.
Distintas experiencias personalesen las costas de Cádiz convirtieron las cotidianasy ya casi desapercibidas noticias sobre la inmigración ilegal en patera, en una asignatura pendiente. Mientras los privilegiados disfrutábamos de la agradable noche sin luna en los garitos de la playa de Zahara de los Atunes, aparecía un helicóptero con un intenso foco de luz dirigido hacia una barca que ya casi había alcanzado la orilla, cargada de gente que apenas se distinguía en la oscuridad.
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En alguna visita al Pinar de la Breña, en Barbate, encontrábamos vestigios de un grupo que había conseguido su objetivo, escondiéndose en el propio pinar, dejando las botellas que les habían facilitado sus contactos para hidratarse, y sus vestimentas mojadas y desgastadas tras el largo y duro viaje.
Y la gente en la playa se arremolinaba para ver desde lejoscómo era una patera. Y la guía del Parque Natural nos enseñaba los rastros del paso de los inmigrantes como parte del ecosistema: la sabina, el lagarto, la mariposa real.......y las pateras. Y yo volvía a casa con la relajación del descanso vacacional, pero con esas imágenes en la cabeza y los deberes sin hacer. Hasta que encontré de forma fortuita un anuncio que me iba a dar la oportunidadque buscaba, en el que pedían profesores de español para inmigrantes.
Así llegué a Afroaid España, una asociación ubicada en Orcasitas (Madrid), que se dedica afacilitar la comunicación y la integración de inmigrantes en su nuevo y desconocido entorno, tan distinto, hostil y complicado como el nuestro, al que llegan en la mayor parte de los casos sin hablar más que el propio idioma. Y es allí donde cada fin de semana nos esforzamos en que ciudadanos delugares tan remotos como Mali, Costa de Marfil, Guinea Bissau, Nigeria, Senegal aprendan a defenderse en español, a leer, a escribir, a romper no sólo la barrera idiomática sino también la tecnológica en las clases de informática,y a integrarse en el mundo laboral en los talleres de formación para el empleo. El siguiente paso: asesoramiento y apoyo de proyectos en Sierra Leona, todo un reto.
Y en esta tarea, que se basa únicamente en el capital humano de los voluntarios, recibimos una alta rentabilidad, que es además del conocimiento de otras culturas y las sonrisas agradecidas de nuestros alumnos, la satisfacción de abrirles pequeñas ventanasde ese paraíso inexistenteque buscaban al otro lado del Estrecho, llamado Europa.Desde que colaboro con Afroaid, las noticias de las nueve tienen nombre propio.
Kika Fernández
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