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1. La invisibilidad de la mujer inmigrante. ¿No la ves?
La inmigración femenina en España actualmente es mayor que la masculina. Al principio la razón mayoritaria era el reagrupamiento familiar pero el siguiente capítulo migratorio, trata de personas que tienen ganas del cambio y de buscar nuevas formas de vida. La mujer cuando inmigra, la situación laboral es siempre un factor difícil de enfrentar. Tanto para aquellas que no tienen formación cuanto para aquellas que tienen un currículo ventajoso. ¿Quién no ve la cantidad de mujeres inmigrantes que aumentan la lista de las empleadas del hogar y de cuidadoras de ancianos y niños?
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Frente a este tipo de situación los empresarios suelen decir que la mujer se “integra” más fácilmente y es flexible. Integrarse no es lo mismo que aceptar lo que se le ofrezca primero para poder sobrevivir. Esta falacia no sirve como elogio a las madres inmigrantes y además esconde el problema de dejar que se relacione mayoritariamente la mujer inmigrante con el subempleo y con el empleo menos regulado.
Estas madres necesitan de la renta para su familia y terminan por aceptar los puestos ya no ocupados por las españolas. El trabajo doméstico, por ejemplo, es muy poco regularizado, lo que posibilita la condición de internas de esas mujeres, donde se trabaja más horas que una jornada laboral, a menos coste y muchas veces sin contrato.
Pero la “ninguneación” también se da con las mujeres preparadas que vienen a vivir y encontrar trabajo acorde con su experiencia laboral y su formación. En España “no se valora tu experiencia en otros países sino que llegas como si no tuvieras nada de experiencia en tu campo. Los estudios, años de trabajo y conocimiento en una materia no se valoran si lo has conseguido en otro país.” Es la opinión de Rosa Caro, de 28 años que tiene la carrera de Comunicación Social, maestría en Administración y Comunicaciones y realizando máster en Marketing Digital. Rosa es becaria hace un año y medio y cree así como yo, pues también soy becaria y compañera suya, que el “contrato” de becaria en la empresa en la cual trabajamos es una forma de tener menos gastos con personal cualificado. En Colombia, Rosa ha tenido cargos sólidos y con gran responsabilidad y afirma que aquí en España para tener tales cargos es necesario “ganarse la confianza de la empresa, confianza en su trabajo” y por eso si eres inmigrante no lo tienes fácil.
Yo tengo carrera en Comunicación Social, especialidad en Propaganda y enviando a muchas agencias de Publicidad en Madrid, me sentí invisible sin recibir ni una contestación.
¿El currículo extranjero también es invisible? Hace falta más que currículo. ¿Qué es necesario para demostrar que vales igual que una trabajadora española?
El portal mujeres&cia dio a conocer la experiencia de una brasileña mujer de negocios casada con dinamarqués que no encontraba un trabajo acorde con su currículo en el país nórdico. Lo que cambió su vida fue la iniciativa Kvinfo. Una organización que ha tenido la Increíble pero sencilla idea de juntar parejas: una trabajadora inmigrante con otra autóctona de su misma área de trabajo que esté activa.
El trabajo de mentora permite a la inmigrante conocer “las reglas no escritas del entorno de trabajo” “saber como funcionan las cosas” en territorio extranjero. Este modelo basado en un proyecto canadiense no solamente da oportunidades de un buen trabajo para las mujeres inmigrantes sino que es un espacio de cambio de experiencias y convivencia y lo más valioso: romper el prejuicio. Vanessa de Oliveira, la brasileña, consiguió trabajo en su área, gracias al proyecto Kvinfo, pero luego decidió entrar en la vida política. "Pero llegó un momento en que decidí que el marketing no debía hacerlo para las empresas, sino para nosotras, las mujeres inmigrantes"
Si no disponemos de una iniciativa como la Kvinfo para todas las mujeres inmigrantes nos queda estar atentos a que cada día menos españoles perpetúen la invisibilidad.
Las empresas y la política pública, no están preparadas formalmente para ofrecer igualdad de condiciones a los inmigrantes, en especial a las mujeres.
Los cambios se dan con las ganas de cambiar. Desde los empresarios hasta nosotros mismos debemos reconocer esta invisibilidad y actuar contra ello. En algunos casos no se trata de discriminación directa sino pura inercia de repetir patrones. Patrones que muchas veces también son discriminatorios.
Mariana Souza
Para saber más pincha en http://in-formacioncgt.info/ateneo/materiales-reflexion/MR12.pdf
http://www.mujeresycia.com
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